leaderboard_Residente_reportajes_3 leaderboard_Residente_reportajes_4 leaderboard_Residente_reportajes_6 lb_cocina_
 
Residente_sobremesa_
07 de agosto del 2017

Notas de humo

Uno de los aromas que reconocemos más fácilmente es el del humo.
Redacción por: Franco Salzillo

Uno de los aromas que reconocemos más fácilmente -quizá por el instinto de supervivencia- es el del humo. Algunos vinos tienen como característica el olor a madera quemada, carbón, café tostado, pero ¿cómo llegan estos aromas al vino?

 

Buscar aromas en el vino es como ir de safari: por más que creas saber lo que vas a encontrar, las sorpresas suelen ser muchas y casi siempre, agradables.

 

Uno de los aromas que reconocemos más fácilmente -quizá por el instinto de sobrevivir a un incendio repentino- es el del humo. El olor a madera quemada, carbón, café tostado o esa pieza de pan olvidada en el horno son característicos e inmediatamente reconocibles. ¿Cómo llegan estos aromas al vino? En algunos casos, las uvas pueden verse impregnadas por el humo de incendios forestales cerca de los viñedos en donde crecen -como pasó con el Agiorgitiko del 2007 en Grecia, o la región norte de Washington en 2015- pero es en el proceso de añejamiento del vino en donde casi siempre adquiere los aromas tostados. ¿La razón? El fuego.

 

Resulta que para que el vino se vuelva vino, necesita descansar durante su fermentación en un recipiente hermético y de buen tamaño. Dejemos a un lado los tanques de acero inoxidable y los recipientes de barro que aún se utilizan en algunas regiones (como en Georgia – el país, no el Estado – conocido como la cuna de la vid), y pensemos en el infalible barril.

 

El barril de roble es el recipiente por definición para el reposo y añejamiento de muchos licores, y de muchos vinos también. Pasa, pues, que los tablones de roble necesitan ser doblados para lograr su curva final, y para estos torcidos fines, se calientan a fuego vivo, no sin antes quedar impregnados de humo y carbón en el proceso. Por accidente al principio, y ahora con toda la intención, el vino adquiere notas de madera tostada, café, y sí, ¡humo!

 

Un buen ejemplo de vino tinto con notables notas de humo son los vinos de Burdeos, Francia, basados en Cabernet Sauvignon que, junto con su madre, la Cabernet Franc, más seria, y su hermana Merlot, la más amable, se fermentan y añejan en barricas de roble con diferentes grados de tostado. Otros países del llamado ‘Nuevo Mundo’ que elaboran vino con las mismas tradiciones son los producidos con la poco conocida Pinotage en Sudáfrica, los potentes Cabernets de Napa Valley o los más discretos tintos chilenos, que además siempre pueden encontrarse a buen precio.

 

Todos estos vinos complementan un sinfín de comidas y platillos, en especial si también han sido marcados por las llamas. Las carnes asadas a las brasas, los vegetales a la parrilla y los ingredientes ahumados o tostados están siempre en armonía con estos tintos. No es raro, entonces, que los argentinos acompañen su asado con un potente y afrutado Malbec, o que los ingleses no puedan vivir sin su Clarete para el Roast Beef del domingo. ¿Con qué serviremos estos vinos en la Riviera Maya?

 

 

(Visited 17 times, 1 visits today)
 
Notas Relacionadas
  • Recomendaciones
    jueves 19 de abril 2018
    Mariscos
    Comida
    Fuego
    Distintas variedades de pescado fresco acompañados por cerveza de la casa.
    Fusión
    Comida
    Ukami
    Cuando la delicadeza japonesa se cruza con la irreverencia mexicana en Tulúm

    Sundowner Yacht Club

    Por su increíble y original diseño de arquitectura que brinda esa sensación de sentirse en altamar.
  • 1
    2
    3
    4
  • Destacados

  • Instagram

    Instagram did not return a 200.

    Síguenos